Amig@ ínternauta, si por casualidad te encuentras con este seudo blog, y te apetece comentarme cualquier corrección ortográfica, o lo que te apetezca, te estaré doblemente agradecido, primero por visitarme y luego por dejarme tu inestimable colaboración

 

Pensaba hoy continuar con la historia de mi viaje hacia el resto de mis días, pero la lectura de una entrada en el blog lo Llaman Política, (http://lollamanpolitica.wordpress.com/), me hace dejarlo para otra ocasión, me apetece más decir la mía sobre el tema. 

Dice el autor (Perplejo Global) : Y es que la Iglesia sí quiere imponer su particular moral al conjunto de la sociedad; prueba de ello es su pertinaz intento por impedir, por ejemplo, que los no católicos puedan divorciarse, puedan abortar, puedan casarse con quién les plazca o puedan no estudiar religión. Rouco no ha intentado durante esta legislatura impedir que se casen los homosexuales católicos, sino que se case cualquier pareja homosexual; lo mismo podemos decir acerca del aborto por parte de las no católicas, de la disolución civil del matrimonio o del sacar la religión de la escuela pública.
El problema, no obstante, no es que quiera imponernos a todos su concreta moral, el problema, digo, es que puede hacerlo.
  

 Nada nuevo sobre la faz de la tierra, en los últimos dos milenios, amigo Perplejo. Lo que a mi me causa perplejidad, es que  a pesar de los avances científico- técnicos, en el hombre aun persista la  necesidad de recurrir a lo divino para dar sentido a este nuestro paso por este valle de lágrimas. De esta necesidad, como de muchas otras, se han aprovechado los poderosos, a lo largo de la historia, para tener al pueblo postrado. Saben estos como echarnos a sus gurus, para que con la amenaza de los horrores más terribles, en la otra vida, si no creemos en el orden establecido y nuestro comportamiento no se ajusta a sus intereses. Cuantas barbaridades no se han cometido en el nombre de Dios, del Dios que sea, el de los cristianos, musulmanes o judíos. Tenemos una historia plagada de acciones disfrazadas de cruzadas en el nombre de Dios, que solo buscan la expansión de los imperios y el dominio territorial  y económico. Recientemente guerra de Irak, destrozada en el nombre del dios don petróleo, cruzada islámica contra los impíos (Al Qaida), etc.

 El problema es que no sabemos como evitarlo

La religión es algo, que cada cual, ha de vivir internamente, sin necesidad de imponer al otro, unas líneas de comportamiento ético y moral.  

 La Declaración de los Derechos Humanos, tiene suficiente entidad, si todo el mundo la aplicase, para ser la guía racional y exigible de comportamiento.  

  Podría seguir haciendo una disquisición sobre el juicio de la  Iglesia Católica  a Galileo a quien en estos días parece erigirá un monumento, después de haberlo condenado en su día, por hereje, o de la expulsión de los judíos y más tarde de los moriscos en la España de los reyes Católicos, de las cruzadas en la edad media, a la caza del infiel, y de territorios y saqueos,  la cristianización de los indígenas americanos por las potencias europeas etc. etc. 

Lo dejo aquí, a la espera de que alguien me lea y sea tan amable de hacerme notar los fallos ortográficos y los de pensamiento, ¿Por qué no? En fin…     

      

 

 

 
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